Con el objetivo de promover la salud integral en los ambientes de trabajo, el Ministerio de Desarrollo Humano de Entre Ríos llevó a cabo una formación dedicada a la prevención de consumos problemáticos. El encuentro estuvo dirigido a funcionarios y responsables de área, organizado de manera conjunta por el Consejo de Políticas Sociales de la Coordinación General Ministerial y la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social.
La disertación estuvo a cargo de la médica Gabriela Moreno, especialista en la materia e integrante del programa BienEstar Laboral. Durante la actividad, se ofrecieron conocimientos y herramientas estratégicas dirigidas a identificar indicios de consumo, facilitar abordajes tempranos y consolidar las respuestas de la institución frente a estos casos.
En la apertura de la actividad, la titular de la cartera de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, subrayó el valor de edificar entornos donde se priorice el aspecto humano de los trabajadores. Sobre esto, la funcionaria remarcó: «Estamos en un tiempo bastante complicado donde muchas veces las emociones y todo lo que nos va pasando quedan de lado. El empleado es un servidor y es el primero que tiene que estar bien».
Asimismo, Berisso enfatizó el rol de la cotidianeidad laboral para la contención y detección de señales de alerta. «El espacio de trabajo es un espacio propicio para tejer redes. Tenemos que fortalecer esos lazos y creo que los ámbitos laborales sostienen una cotidianeidad que nos permiten establecer vínculos y, sobre todo, poder notar las alertas y brindar acompañamiento», expresó.
A lo largo de la jornada se analizó el consumo problemático como un fenómeno social amplio que repercute de forma directa en las entidades, manifestándose en factores como la baja de rendimiento, el ausentismo laboral, el aumento de accidentes de trabajo y el deterioro de la convivencia interpersonal.
Por su parte, la especialista Gabriela Moreno destacó el enfoque preventivo impulsado desde el programa BienEstar Laboral, aplicable tanto al sector público como al privado. «La idea es, por un lado, preservar la salud del trabajador y dar herramientas a las instituciones para que, ante casos puntuales, puedan llevar adelante acciones que permitan conservar la salud y disminuir los riesgos», puntualizó.
Moreno agregó que actuar a tiempo resulta clave para prevenir un agravamiento que impacte en la estabilidad en el empleo, por lo que instó a los líderes de área a capacitarse en la detección de indicadores de riesgo y en la aproximación empática hacia los empleados afectados.
Finalmente, durante la capacitación se abordó una perspectiva integral del consumo que trasciende el uso de sustancias e incluye diversos comportamientos perjudiciales. Bajo esta mirada, la concientización y la desmitificación se presentan como pilares fundamentales para articular respuestas institucionales eficaces.
Fuente: Prensa de Provincia de Entre Ríos.
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